El pasado jueves, la Cámara de Diputados le dio su aprobación a la denominada Ley de Modernización Laboral. Con 135 votos a favor y 115 en contra, la iniciativa tendrá que volver al Senado por la eliminación del artículo 44, sobre las licencias médicas. Entre la quita de derechos que trae esta ley, se encuentra la derogación del Estatuto del Periodista Profesional y del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.
Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) vienen realizando distintas acciones contra el artículo 193 de esta reforma, el cual contiene la eliminación de estos estatutos. Entre estas acciones, el Sindicato presentó, junto a distintos periodistas, profesionales de la comunicación y legisladores de la oposición, una solicitada con más de tres mil firmas contra la derogación.
Más allá de la particularidad de este artículo, desde el SiPreBA manifestaron el rechazo de todo el proyecto. Agustín Lecchi, su secretario general, expresó que esta reforma “sólo busca eliminar derechos para que los empleadores ganen más y los trabajadores estemos más explotados”. El Estatuto del Periodista, dice Lecchi, es un ejemplo claro de esta ecuación, ya que las empresas de medios hicieron el lobby necesario para que se vote a favor de sus intereses.
Más allá de la precarización existente, la eliminación de los marcos normativos que protegen derechos deja desamparados aún más a los trabajadores y trabajadoras. Además, algo importante a remarcar es que el Estatuto, lejos de estar obsoleto, sigue siendo un paraguas de condiciones laborales para al menos seis mil personas.
Lecchi marca tres aspectos fundamentales que contempla el reglamento. El primero tiene que ver con la jornada reducida de trabajo, la cual está establecida en 36 horas. Si bien es cierto que, dados los bajos salarios, en muchos casos resulta imposible para los trabajadores que se cumpla este ítem, en otros, es un amparo importante. Además, otro punto a tener en cuenta es el de los 29 días de prueba.
Y, finalmente, la indemnización especial, cuyo principal objetivo es el resguardo de la libertad de expresión, ya que se limita el accionar arbitrario de las empresas de medios de despedir a trabajadores que no se amolden a los avatares de sus deseos político empresariales. Esto posibilita que los comunicadores y periodistas puedan ejercer su labor sin temor a afectar los intereses del poder, lo cual es la génesis de la profesión.
Sobre este último aspecto, el secretario general del SiPreBA advierte una cuestión importante, aseverando que “los grupos de medios, hoy, son grupos económicos” y, por ende, las decisiones que toman responden a intereses particulares, sean estos internos o externos. En este sentido, amplía lo perjudicial que es la eliminación de estos amparos legales no sólo para el ejercicio de la profesión periodística, sino también para la pluralidad de voces, para la democratización de la comunicación y para la efectivización del derecho a la información por parte los consumidores de medios y de la sociedad en general.
Finalmente, Lecchi habla de la dificultad que se presenta, en muchos casos, para coordinar acciones de lucha contra esta reforma. Y explica que la principal limitación tiene que ver con “la fragmentación de la base social”, lo cual es auspiciado por las propias condiciones precarias que existen y que cada vez se profundizan más en el mundo laboral. Lejos de advertirlo como una resignación, lo plantea como una consecuencia directa de las características estructurales de la flexibilización y como una estrategia de los sectores dominantes, los cuales “buscan profundizar el debilitamiento de la organización popular”. Aún así, aclara que hay respuesta, hay lucha y hay organización. Y, sobre todo, hay un pueblo con mucha gimnasia de calle, que pretende seguir dando pelea ante estas avanzadas.
Producción: Algo con Erre
Foto: SiPreBA


