Esta semana se cumplió un año del gobierno de Javier Milei y en un ejercicio de balance en datos y números sobre las principales cuestiones que pasaron en el mundo del trabajo, se destaca que hubo una caída del empleo de casi 200.000 puestos registrados de noviembre del año pasado a septiembre de este año, pero además quienes conservaron sus trabajos sufrieron en promedio una fuerte caída de sus ingresos.
En primer lugar, «los trabajadores y las trabajadoras tuvimos un ajuste muy fuerte tanto en materia de empleo como de salarios. Se trata de una caída salarial que fundamentalmente afecta a los trabajadores y trabajadoras del sector público que en promedio cayeron un 15% o un 16% en comparación con noviembre de 2023. No sucede lo mismo con los trabajadores del sector privado, donde los últimos datos oficiales muestran que están en los mismos niveles respecto de noviembre del año pasado. Pero si sumamos el sector privado al sector público como conjunto, los trabajadores formales perdieron casi un 7% de su salario en términos reales«, analizó Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTAA.
Mientras que en el plano institucional, «también hubo una avanzada muy dura«, continuó Campos, «las reformas legislativas fundamentalmente a la Ley de Contrato de Trabajo implicaron un ataque muy fuerte a los derechos individuales de los trabajadores y las trabajadoras. Como así también los intentos de cuestionar los poderes institucionales de los sindicatos por vía de cambios legislativos, propuestas de reforma en financiamiento de las organizaciones sindicales y en el ejercicio del derecho a huelga«.
«Lo hemos hablado más de una vez si hay algo que hay que reconocerle a este gobierno, es honestidad intelectual. Hay que creerles lo que dicen porque básicamente lo que plantean es lo que quieren hacer«, sostuvo Campos.
«En el gobierno de Milei hay dos etapas muy diferenciadas: un ajuste muy fuerte en los primeros meses del año con caída salarial y del empleo. A partir de ahí, hubo cierta estabilización y en los últimos meses hay cierta recuperación. El empleo dejó de caer y esto contribuye a esta a instalar al menos la sensación de que lo peor ya pasó y ese es un tema clave para el relato del gobierno. Pero son datos que no son centrales, están muy al margen y no implican ni siquiera revertir todo el proceso de deterioro que tuvimos en la primera fase del año«.
En cuanto a si esta estabilización puede extenderse durante 2025, Campos señaló que, «es un año electoral. Un año en el cual, el gobierno se juega muchas cosas y todo parece indicar que la apuesta del gobierno va a seguir siendo sostener esta estabilización macroeconómica y estabilización en el plano financiero que le permita construir un terreno ascendente en materia de empleo y de salarios. Pero mantener o no la estabilidad casi que no depende del gobierno nacional«.
Por último, se refirió a un nuevo intento por parte del gobierno para la reforma laboral. «Ya está presentada en el Congreso Nacional. Por ahora no se incluyó en las sesiones extraordinarias, pero si no se plantea para debatir en el verano a partir del primero de marzo, seguro va a ser una de las una de las banderas del gobierno nacional, la de volver a querer reformar la Ley de Contrato de Trabajo muy en perjuicio de los trabajadores y las trabajadoras«.
Producción: Eso que falta


