Guillermo Ramos – Fundación Comunicándonos
Noviembre de 2007
En El Salvador, el más pequeño de los países de Centro América, se encuentra Guazapa, un pueblo muy cercano a la capital, San Salvador, de la que dista sólo 25 kilómetros. Es una ciudad dormitorio, otra de esas que aportan mano de obra durante el día y a la que, por las noches, la gente regresa a dormir y volver, tempranito, al día siguiente, corriendo al trabajo, tras una hora de mal servicio en un viejo bus: inseguro por la delincuencia, maltratado por el conductor y el cobrador, arriesgado por la antigua chatarra de más de 15 o 20 años de la unidad, que corre peligrosamente por la carretera Troncal del Norte.
Con sólo escuelas de educación básica, Guazapa carece de centros para tecnificarse, por ejemplo en informática, de la que se dice que quien la desconoce, es el nuevo analfabeto del nuevo siglo.
Por otra parte, la juventud que no encuentra caminos de superación es una juventud en riesgo, y en el país, hay mucha; como lo demuestran los cerca de 700 salvadoreños y salvadoreñas que a diario emigran en busca del suelo americano, aunque dejen todo lo que poseen, comenzando por su familia; y tengan que sufrir violaciones y otras torturas, o morir ahogados en el mar o en el calor del desierto de Arizona. De quedarse en el país, muchos se integran a las pandillas, que ya cuentan miles de miembros/as, y que se han vuelto la más grande organización, contando incluso con nexos internacionales relacionados con la delincuencia.
En ese contexto, la Fundación Comunicándonos, miembra de AMARC- El Salvador, se propuso desde hace un par de años, crear un telecentro, es decir, un lugar público donde la gente puede utilizar computadoras con acceso a Internet y a otras tecnologías que ayudan a recopilar información y a comunicar con otras personas, al mismo tiempo que desarrollan habilidades digitales, como lo afirma Wikipedia. Pero no sólo eso, el sueño es tecnificar a la juventud, sin que tenga que viajar más lejos, para que pueda elevar sus niveles de vida, que le propicien mayores conocimiento útiles y un mejor empleo; y más aun, el gran objetivo es formar a la mayor cantidad posible de jóvenes para volver a Guazapa, un atractivo para la instalación de futuras empresas.
En la concepción de Zona i, Mediacentro Comunitario, como se le ha dado en llamarle, no solo se ofrece el acceso a Internet, con mucha asesoría para sus usuarios, y a la capacitación en computación y otras áreas; sino, se está construyendo un portal cibernético que dé cabida a las radios y cables de video comunitario que conformarán la Red de Medios de la región; así como a las páginas web del Consorcio Cihuatán y de sus nueve organizaciones que lo conforman, de las cuales, la Fundación Comunicándonos es una de ellas.
Y es que la intención es, también, volverse un centro de comunicación e información que sea un referente nacional y con la capacidad de incidir en la vida, no sólo de la microregión norte del país, en la que se encuentra, sino trascender a un ámbito más extenso.
Hay otros telecentros en América latina, en El Salvador, es el primero. Todos, convergen en el uso de la tecnología para el desarrollo social y comunitario, lo cual reduce el aislamiento, crea contactos, promueve el desarrollo social, crea oportunidades económicas para sus comunidades y propicia iniciativas participativas que parten de la gente, constructora de su propio progreso.
Así, Zona i, Mediacentro Comunitario, trabaja con los jóvenes, principalmente, dándole forma al sueño de la Fundación Comunicándonos, que con la inspiración de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, busca dar respuesta a una necesidad sentida.
Zona i se propone articular el acceso a Internet con la televisión y la radio comunitarias en procesos de comunicación y comunicación. Cuenta con un salón con computadoras y espacios de trabajo y un servidor que le permitirá alojar no sólo las mencionadas páginas webs de radios comunitarias sino también desarrollar sitios sobre la comunidad, sus propuestas turísticas y culturales y de esta manera generar trabajo para las y los jóvenes.•


