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Emergencia sanitaria: el faltante de vacunas en primera persona

El faltante de vacunas en la provincia de Buenos Aires y otros puntos del país continúa mientras que se profundiza el ajuste en todo el sistema de salud nacional en forma de renuncias, despidos, cierres y más. 

El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, señaló en sus últimas declaraciones que hay stock solo para mayores de sesenta y cinco años, en particular para la vacuna antigripal. La mitad de los niños en la provincia no tiene su dosis y menos del veintidós por ciento de los adultos recibió las vacunas. 

Jimena Aranda, directora de Epidemiología del municipio de San Martín contextualizó este faltante en las políticas actuales: “La verdad es que ya venía. Desde que empezó este nuevo gobierno… nunca sabemos cuánto va a llegar por Remediar. Siempre desde este gobierno fue así”.

La falta de información pública y la reducción en la provisión y distribución de medicamentos del programa nacional Remediar es la causa principal de esta situación. Bajo este programa, hay 7800 centros de salud que proveen cobertura y medicamento público.

Aranda contó lo que se ve en la cotidiana con respecto a la frustración extendida y los riesgos de esta escasez: “Lo que decimos siempre, la persona trabajadora de la salud, ese eslabón que te tiene que decir no esperaste toda la mañana pero se terminaron. Vos necesitás, pero no sos de este municipio o tenés obra social. Te tenés que ir y se generan situaciones muy violentas en una horizontalidad desesperante… Hay una perversidad desde el Estado de nación que te pasa una campaña antigripal, «vacunate.» [Pero] dónde están las vacunas?”.

La falta de conocimiento sobre la escasez federal y el sistema burocrático puede estar minando las campañas de vacunación dirigidas por los gobiernos locales. Aranda afirmó que el gobierno municipal a menudo se convierte en blanco de frustración.

Aranda también describió los efectos calendarios en el sistema de salud en San Martín causados por esta interrupción de suministro de vacunas.

Según Aranda, el faltante de vacunas reduce las herramientas integrales de atención médica para prevenir la propagación de enfermedades como coqueluche y sarampión que todavía pueden afectar a Argentina.

Aranda destacó la lucha para que la infraestructura de salud tenga estabilidad y respete los derechos de la gente: “Es una situación que se pone muy tensa, sobre todo porque en San Martín nosotros durante mucho tiempo… el compromiso es que las personas conozcan su derecho de vacunación, que reclamen las vacunas. Y hoy en día, eso que se estuvo haciendo durante tanto tiempo nos está jugando en contra porque la gente sabe cuál es su derecho, las piden y no las tienen. Y es como bueno, ¿por qué no me la querés dar?”.