El 30 de marzo de 2006, la administración negligente de una fábrica clandestina de ropa en la calle Luis Viale, en el barrio porteño de Caballito, mató a 6 personas, como resultado de condiciones de trabajo que se asemejaban a la esclavitud.
Hoy, 20 años después, los sobrevivientes todavía sufren mientras los criminales están libres.
En mayo de 2019, el juez Alberto Baños desestimó el caso; los capataces, originalmente acusados de 13 años de prisión, apenas cumplieron un año. La propiedad de Luis Viale fue devuelta a los propietarios Daniel Alberto Fischberg y Jaime Geiler. Hoy, los dos poseen una fábrica a 150 metros de la masacre.
Lourdes Hidalgo, superviviente de la masacre y militante, contó su incansable búsqueda de justicia para las víctimas, para los trabajadores migrantes y su lucha contra la explotación laboral en todas partes.
Durante la entrevista Hidalgo indicó: “Esto quedó en total impunidad. No hubo justicia. Como siempre para los trabajadores nunca hubo justicia, pero sí para el sistema capitalista.»
Hidalgo describió su recuerdo del episodio y el impacto que tiene aún hoy en día. Según ella, la estadística de 6 muertes no refleja completamente los horrores que se produjeron ese día.
Hidalgo señaló la relación entre el Estado y los patrones como aquella que anima la explotación migratoria y que causó esta masacre; y recordó que 65 trabajadores migrantes fueron traficados y atrapados en esta instalación que producía jeans en condiciones completamente peligrosas.
Por último, Hidalgo vinculó innumerables otros casos de abuso laboral migrante con la masacre de Luis Viale, mostrando que el racismo y la xenofobia son herramientas construidas por elites para extraer y explotar trabajadores.
Al reflexionar estos 20 años que pasaron, Hidalgo concluyó: “Hoy en día ya soy una persona grande, pero me siento más fortalecida y como también acá voy a seguir adelante y no voy a bajar los brazos porque no queremos que se repita”.
Producción: Buen dia, fin del mundo.


