Con 137 votos a favor, 111 en contra y 2 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó las modificaciones a la Ley de Glaciares (26.639). En las inmediaciones del Congreso, miles de personas se movilizaron en contra. También hubo numerosas manifestaciones en distintos puntos del país, entre ellos, la provincia de Mendoza. En todas las protestas la imagen fue la misma: represión y detenciones por parte de las fuerzas de seguridad.
Alejo di Risio, integrante de la Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas, cuenta que en esta oportunidad se mostró de manera muy concreta la diferencia entre el consenso existente en la sociedad sobre la protección de los glaciares y la decisión tomada por los legisladores. Aclara que todas las encuestas de opinión pública ilustraban esta situación, y aún así, el Congreso avanzó con lo contrario.
«Nadie quería esto y, sin embargo, pasa igual», aclara Alejo. En este sentido, afirma que «no estamos pudiendo hacer sentir la presión necesaria sobre quienes toman decisiones»
«No estamos pudiendo hacer sentir la presión necesaria sobre quienes toman decisiones»
Luego de esta aprobación, a nivel institucional, la próxima instancia es la judicial. En La Pampa ya presentaron un amparo colectivo contra la reforma. Sergio Ziliotto, gobernador de la provincia, argumentó que la modificación contamina el glaciar que provee de agua al único río que atraviesa la zona. También dijo que se están violando principios internacionales como el Acuerdo de Escazú.
Más allá del plano específicamente legal, Alejo di Risio hace hincapié en la importancia de «los caminos políticos, culturales y comunicacionales» que pueda recorrer esta demanda colectiva, porque afirma que hay «voluntad de luchar por el agua».
Además, enfatiza sobre el carácter multisectorial que tiene esta lucha por el agua. «Ya no es un tema ambiental», aclara. Sobre todo en poblaciones ligadas estrechamente a la escasez de agua o al estrés hídrico, hay una cultura fuertemente atravesada por esta temática. Eso se hizo sentir, por ejemplo, en Mendoza, donde las movilizaciones fueron de gran magnitud. «Dos tercios del país hoy necesita más agua de la que hay», completa Alejo.
Con este panorama, «empieza una nueva etapa en la guerra por el agua». Di Risio dice que es necesario pensar cómo se convierte cada uno en embajador de la causa, cómo ser un nodo en la red que articula esta lucha.
En la sesión del Congreso hubo una interpelación por parte del diputado formoseño de Unión por la Patria, Luis Basterra, hacia su par libertario Atilio Basualdo por violar la Ley Nacional de Bosques. En este contexto, no se descarta que la reforma de la Ley de Glaciares tenga como propósito traer otras modificaciones de leyes que protegen el ambiente y los suelos.
Producción: Buen día, fin del mundo
Foto: FM La Tribu


